Aguas profundas: La protección de los Ecosistemas Marinos Vulnerables

Enlace al cuarto artículo de la serie sobre aguas profundas que publicamos en EFE Verde. En esta ocasión abordamos la necesidad de protección de los Ecosistemas Marinos Vulnerables…

http://www.efeverde.com/blog/blog/aguas-profundas-la-proteccion-de-los-ecosistemas-marinos-vulnerables/

 

Aguas profundas: Cuando la oscuridad esconde un tesoro

Link al tercer artículo de la serie de artículos sobre las aguas profundas que publicamos en EFE Verde. Esta vez para hablar de la gran biodiversidad que alojan estos hábitats remotos…

http://www.efeverde.com/blog/noticias/aguas-profundas-cuando-la-oscuridad-esconde-un-tesoro/

Aguas profundas. El contexto: El camino recorrido hasta el momento actual

Este es el primero de una serie de artículos que vamos a ir publicando en EFE verde para poder entender mejor el contexto, el proceso y los puntos más importantes de la actual reforma del reglamento de la UE sobre el acceso de pesca a las poblaciones de aguas profundas en aguas europeas e internacionales del Atlántico NE…

http://www.efeverde.com/blog/blog/aguas-profundas-el-contexto/

Entrevista a la revista “El temps”

El passat mes d’agost em van fer una entrevista a la revista d’informació general dels Països Catalans “El Temps” on vàrem parlar de la conservació dels taurons i de la problemàtica existent amb l’actual llei de la UE contra l’aleteig (finning) de taurons.

Si hi esteu interessats us convido a llegir-la.

Per veure l’arxiu cliqueu en el següent enllaç: Entrevista a la revista “El temps”

Ayer y hoy de la normativa contra el finning de la Unión Europea

El finning o aleteo de tiburones, que consiste en amputar las aletas de los tiburones capturados y descartar el resto del cuerpo al mar, es una mala práctica pesquera que se extendió debido al elevado precio de las aletas de tiburón en el mercado asiático. Esta práctica, que supone el desperdicio de un 95% de los tiburones es también la responsable de la depleción de muchas especies de tiburones. En el año 2003, la Unión Europea prohibió esta práctica, mediante la adopción del reglamento 1185/2003 sobre el cercenamiento de aletas de los tiburones en los buques de pesca, que prohíbe que las aletas de los tiburones puedan ser cortadas a bordo de los buques. Dicho reglamento presenta una serie de vacíos legales que hacen muy complejo el control de la normativa,  podrían permitir la realización de finning, por las flotas europeas, sin posibilidad de ser detectado. Mediante una derogación en el artículo 4 de la norma, se permite la expedición de unos permisos especiales de pesca que permiten cortar las aletas de los tiburones a bordo de los barcos y desembarcar las aletas y los cuerpos en puertos distintos, lo que dificulta enormemente poder ejercer un control efectivo de que las aletas desembarcadas, en uno o varios puertos, correspondan con los cuerpos desembarcados en otros. Para poder comprobarlo se utiliza un complejo sistema de correlación de peso entre los cuerpos y las aletas (que es además el más amplio del mundo), que dificulta el trabajo de los inspectores e puertos y les obliga a confiar en los datos registrados en los diarios de a bordo, rellenados por los mismos barcos afectados por la normativa.

Por ello, en el año 2006, el Parlamento Europeo pidió el endurecimiento de esta normativa. En el año 2009, tras la aprobación del Plan de Acción de la UE para la conservación y gestión de los tiburones, la Comisión Europea, se comprometió a cerrar los vacios legales y se inició el proceso de reforma de este reglamento. Asimismo, en el año 2010, tras la aprobación en el Parlamento Europeo de la Declaración Escrita 71/2010 por una mayoría de 423 diputados, el Parlamento adoptó una resolución en la que pedía a la Comisión Europea que presentara una propuesta para resolver los problemas de la actual normativa.

A finales del año 2011, la Comisión Europea, después de realizar un amplio estudio de impacto y una consulta pública, presentó la propuesta para la modificación del actual reglamento de la Unión Europea contra el aleteo, en la que propuso la obligatoriedad del desembarco de los tiburones con las aletas adheridas de forma natural al cuerpo, como medida para cerrar los vacios legales que contempla la actual normativa. Esta propuesta, cuenta con el apoyo de las organizaciones conservacionistas, gran parte de la comunidad científica, el público en general (como se pudo ver en la consulta pública), el Consejo de Ministros de la UE y el Comité de Medio Ambiente de la Unión Europea.

Lamentablemente, todos estos años de debate y todos los apoyos recibidos a la propuesta, parecen no ser suficientes para aquellos que tienen intereses económicos en el tema. Así, España y Portugal, principales países pescadores de tiburones de la UE y los únicos que aprovechan los vacios legales de esta normativa, se han manifestado en contra de esta reforma y están trabajando para retrasarla y diluirla lo más posible.

En ese sentido, el pasado jueves día 11 de julio se celebró, en el Parlamento Europeo, el debate sobre el proyecto de informe de la eurodiputada portuguesa Maria do Céu Patrão Neves, al respecto de la modificación de la normativa contra el finning. En dicho documento, la eurodiputada y ponente para este tema en el Comité de Pesca del Parlamento Europeo, ha presentado una serie de propuestas alternativas o enmiendas al texto de la Comisión que de ser aprobadas, dejarían la normativa en la misma situación precaria que se encuentra actualmente, siendo una de las más débiles del mundo.

Las propuestas de “compromiso” presentadas por la eurodiputada contemplan:

1) Limitar los permisos especiales de pesca sólo a los barcos de la flota congeladora y prohibirlos para la flota de fresco.

En realidad esta propuesta no modifica en nada la situación actual ya que,  la flota de fresco ya acostumbra a descargar a los tiburones con las aletas adheridas de forma natural y no pide este tipo de permisos. La inmensa mayoría (por no decir la totalidad) de los permisos especiales de pesca son expedidos por los barcos de la flota congeladora, que son los que han convertido la excepción en la propia norma. Alrededor de 200 barcos de las flotas congeladoras española y portuguesa (prácticamente la totalidad de la flota), son los que actualmente los utilizan.

2) Permitir el cercenamiento de las aletas a bordo de los barcos, pero obligar a que se desembarquen conjuntamente en el mismo puerto.

No deja de ser curioso que, según la eurodiputada, esta propuesta cuente con la aprobación de la industria pesquera ya que desde el principio de la discusión de este tema, en el 2006, la industria se hartó de repetir que el desembarque conjunto de aletas y cuerpos en un mismo puerto era imposible y representaba su ruina, ya que ambos productos tenían mercados y rutas comerciales muy diferentes y que ello obligaba a mantener el proceso de esta manera. La verdad es que hemos ido viendo, a lo largo del proceso, como la industria iba cambiando sus argumentos a medida que iban siendo rebatidos de forma clara y contundente. Sin duda, da que pensar.

La realidad es que esta propuesta tampoco mejoraría la situación actual, ya que obligaría a continuar con el complejo sistema de correlación (o ratio) de peso entre las aletas y los cuerpos, ya que seguiría siendo la única forma de controlar que las aletas descargadas corresponden a los cuerpos. Este sistema, sigue sin solucionar las diferencias de correlación que existen entre las diferentes especies o en función de las diferentes técnicas de corte utilizadas. Además, todo esto se vería agravado por el ratio propuesto del 14% del peso neto del animal, que triplica el que se utiliza por ejemplo en la flota de Estados Unidos, lo que nos sigue manteniendo con la ratio más alta del mundo y abre la puerta a poder aletear a varios tiburones sin poder ser detectados.

Con este sistema no se soluciona otro problema que es el del high-grading  o la mezcla de cuerpos y aletas de diferentes tamaños y diferentes especies que, una vez procesados, son muy difíciles de poder identificar y dificulta la recolección de datos de capturas por especies, muy necesarios para poder realizar una adecuada gestión de las pesquerías. Además, esto podría permitir, que entre las aletas, se pudieran camuflar aletas de algunas especies protegidas, como las de tiburones martillo, que alcanzan un gran valor en el mercado asiático.

3) Establecimiento de controles mediante empresas certificadoras independientes contratadas por la industria.

Parece un poco sorprendente que por parte de una eurodiputada del Parlamento Europeo se proponga que sea la industria la que contrate sus propios organismos de control, ya que a todas luces se observa que puede existir un grave conflicto de intereses en este punto. Los sistemas de control independientes deben ser públicos y no pagados por el sector pesquero. Parece difícil de creer que la empresa a la que contrate el sector vaya a denunciar infracciones contra quienes pagan sus facturas o, como mínimo, sólo el planteamiento  plantea graves dudas.

Además, estas empresas no estarían a bordo, sino que tendrían sus bases operativas en los puertos, por lo que tendrían los mismos problemas que los inspectores actuales y no podrían comprobar si ha habido o no descarte de algunos cuerpos.

4) Los pescadores contribuirán a la recopilación de datos científicos, registrando datos, como especie, sexo, medidas y peso de las especies capturadas.

Uno de los argumentos expresados, por el sector, para rechazar la propuesta de desembarcar a los tiburones con las aletas adheridas es que la manipulación a bordo de los tiburones, aún con las aletas, se complica y que los pescadores deben de destinar más tiempo y por lo tanto se incrementa el coste de procesamiento por cada uno de los tiburones.

Parece extraño, entonces, que además de a pescar, los pescadores deban dedicarse a recopilar datos científicos para cada especie de tiburón capturada. Hay que decir, además, que los datos científicos, deben recopilarse mediante precisas metodologías, ya que si no es así, los datos carecen de valor y no pueden ser usados para realizar estudios precisos y con rigor científico.

Esta parece una de esas medidas que todo el mundo sabe que nunca se van a realizar y que quieren dar una apariencia de sostenibilidad a una serie de propuestas que lo que pretenden en realidad es desbaratar la propuesta de la Comisión para reforzar el actual reglamento. Conjuntamente con las otras medidas propuestas, que parecen realizadas al dictado de la industria; los trucos utilizados para dificultar el proceso parlamentario como retrasos en la presentación de documentos o presentarlos por sorpresa casi sin dejar tiempo para que los diputados puedan trabajar en las enmiendas; o el constante intento de descrédito, por parte de la diputada, del trabajo de la Comisión Europea, la consulta pública, las ONGs y los científicos que no coinciden con sus tesis, parecen medidas desesperadas para destruir a toda costa cualquier intento de mejorar una legislación que es ineficaz desde el momento en el que se aprobó en el año 2003.

Estas propuestas, así como las enmiendas presentadas, serán sometidas a votación en septiembre y esperemos que el sentido común y el buen hacer de los eurodiputados concienciados con conseguir mejores normas para la buena gestión de la pesca y la conservación de los recursos de la UE puedan sacar adelante la propuesta de la Comisión.

La única forma de poder garantizar que no se realiza finning es la que la Comisión Europea propuso en su día, es decir, la eliminación del artículo 4 de la actual normativa y obligar a desembarcar a los tiburones con las aletas adheridas de forma natural sin excepciones. Es la forma más simple, menos costosa y más segura de cerrar de una vez por todas los vacios legales del actual reglamento.